G.:L.:U.:S.:C - Grande Loja Unida de Santa Catarina – Maçonaria em Santa Catarina

Peça de Arquitetura Apresentada na Assembleia Geral da COMAM – Cidade do México (México)

Como mantener  la Fraternidad entre las obediencias en la América

La Francomasonería, desde sus inicios, han defendido la libertad de pensamiento. Como lo sabemos, ella   no utiliza métodos coercitivos para imponer sus doctrinas en la mente de sus miembros. Nada más apropriado entonces, que nosotros, los masones, hombres y mujeres libres y de buenas costumbres, busquen en las antíguas enseñanzas de nuestra Orden,  preguntas y respuestas con el fin de pensar y vivir en un mundo más fraterno y justo .

Muchos filósofos nos enseñan, “que somos dueños de nuestro destino y que somos capaces de dar nuevas direcciones a nuestras vidas” Según Voltaire, citado por Daniel (2016), “no nacemos con  ideas y conceptos listos en nuestras cabezas.” Esto nos hace reflexionar sobre nuestras acciones y la toma de decisiones tanto en nuestros talleres  como  en el mundo profano, con nuestros hermanos, famílias, nuestra comunidad ó en la sociedad en general.

El verdadero Mason sabe que la Masonería, de hecho, está formada por un ejército de hombres y mujeres conscientes de la ciudadanía, de los derechos, deberes y obligaciones y están listos y dispuestos a servir a la nación.  A través de los tiempos sus Landmarks, predican la moral, la disciplina, las buenas costumbres, y sobre todo la paz, la harmonía y la hermandad de los pueblos.

La Gran Logia del Estado de Santa Catarina (GLUSC ), a través de su Constitución establece que la orden debe glorificar el  hombre, especialmente cuando es llamado a colaborar con la aniquilación de los problemas que afectan  a la sociedad. La Mazonería  lucha por la Democrácia, no acepta ni tolera la dominación del hombre por el hombre, sino que busca su sometimiento en el sistema jurídico nacional, que respecte los princípios de Libertad y Igualdad  que cuando unidos por la Fraternidad ó Hermandad,  formamos un grupo social que se referencía en grandes maestros y civilizaciones del pasado.

El mundo se mueve  y en el  caminamos.  La Francomasonería busca su progreso y en ella nosotros progredimos.  Esto nos obliga a  actuar en busca de nuevos desarrollos y en  la creación de nuevas mentalidades. La mejora en todos los sentidos y segmentos, en nuestra experiencia, tiene que caminar paso a paso con la evolución que está presente en el mundo de hoy, con nuevos descubrimientos, nuevas ideas, nuevos inventos y nuevas filosofías de la vida y nuevas mentalidades.

Es nuestro deseo de vivir en un mundo sin pobreza, sin hambre, en un mundo donde todos tengan acceso a la educación y el empleo, en un mundo libre de guerra, de crimén y de violencia, en un mundo donde reina la paz, donde todos vivan con dignidad.  Los Mazones, por creen en esto,  muestran un gran interés por los problemas que impiden la existencia de tal mundo de los sueños. La vida en su dinamismo se renueva cada día, cada mañana. Es la esperanza de nuevas oportunidades.

Entendemos que la Masonería debe estar preparado para integrar que en el mundo actual tan globalizado, ya no debe ser una sociedad secreta y pasar a actuar externamente de una manera más dinámica. La inversión en la creatividad humana, la educación, la adquisición, la transferencia y el intercambio de conocimiento es la clave de todo el proceso de emancipación individual y colectiva. También entendemos que es a través de la acción y la interacción de las culturas que se construyen y castillos. Aunque somos una escuela filosófica de negocio propuesto para el auto del hombre en todos los niveles de manifestación de vida, somos una institución respetada por su ética y moral, de este modo, podemos ofrecer subsidios para resolver los principales problemas y desafíos que enfrenta la humanidad.

Uno de los grandes desafíos de la humanidad es el desarrollo de la educación del ser humano. Creemos que la educación formal debe ser permanente en todo el mundo y continúa durante toda la vida. También entendemos que no debe ser soportado sólo por escuelas, universidades, família ó iglesia. Por lo tanto, la Francomasonería despierta como una nueva opción de educación de jovenes e adultos capaz de  estimular y motivar a todos los hombres para la exploración de sus capacidades creactivas y naturales, los transformando en verdadeiros  maestros y agentes de su propio desarrollo cultural y social.

Trabalhar para construir el ideal de igualdad, libertad y fraternidad, és también proporcionar medios para el desarrollo integral de todos y desarrollar actividades que permitan  construir una comunidad fraterna y progresiva. Con este fin, se propone “la masonería americana a través de COMAM, desarrollar un proyecto educativo que llega en primer lugar, a los hijos de los masones , que possibilite   intercambio científico cultural entre los países miembros.  En esta propuesta, las residéncias de los masones funcionarían como una entidad de apoyo “a los que queiran  asistir a un proyecto educativo entre universidades, escuelas e instituciones  afines de las Américas.

Debemos pensar en la creación de segmiento ó sector  en la Orden que permita la creación de un fondo monetario con las normas y disposiciones  establecidas entre las potencias de América, que permitan la competencia por nuestros hijos a becas de estúdios  como hacen otras instituciones internacionales, a ejemplo del  del Rotary Club Internacional y otros.

Esto requiere que sea  realizada entre las potencias  participantes, conferencias, foros, talleres presenciales y a la  distáncia para que se establescan  reglas para  la plena realización de este.

Todo lo que genera sentimiento para HACER alguna cosa, ayuda a estimular la fraternidad.  Lo que no vemos, no oímos y no lo sentimos.  De ahí la importancia de los masones de dar se a conocer para estrechar  los lazos de amistad y fraternidad que nos unen como verdaderos hermanos. Levantar Tiemplos a las virtudes  y cavar mazmorras vícios,  nada más que proporcionar la oportunidad para el hombre pulir su piedra bruta.

Según Pusch (1993)  “Si un día todo el trabajo de la humanidad ha sido  destruido y solo un símbolo masónico permanecer,  y un solo hombre capaz de entenderlo,  se puede construir todo de nuevo y mejor”.

Por esto, creemos en el hombre, en la dignidad de la persona humana, en la construcción de nuevos valores. Atrevámonos. Vamos a hacer la diferencia para un mundo mejor contribuyendo en la construcción de nuestro templo interior.

Referencias

DANIEL, J. V. Sempre há um novo começo. Revista A Trolha, n. 351, p. 40-41, 2016.

PUSCH, J. ABC do Aprendiz. Tubarão: Dehon, 1993